El riesgo global ya no es un evento aislado ni una contingencia excepcional. Hoy, es un sistema complejo, interconectado y en constante evolución. Una encuesta de Aon revela cuáles son los principales riesgos globales que enfrentan las organizaciones y por qué gestionarlos de forma estratégica puede marcar la diferencia entre resistir o liderar.
Por años, la gestión de riesgos fue vista como una función técnica y muchas veces confinada a áreas operativas o de cumplimiento. Pero el entorno actual ha cambiado radicalmente esa percepción. Hoy, el riesgo es una narrativa transversal que atraviesa la estrategia, la reputación, las finanzas, la continuidad operativa. y la relación con clientes, reguladores y mercados.
La Encuesta Global de Gestión de Riesgos 2025, elaborada por Aon, confirma esta transformación. En su edición más reciente, la firma revela un patrón claro: los riesgos ya no actúan de forma independiente, sino que se superponen y amplifican entre sí. Es decir, un ciberataque puede derivar en interrupción de negocios, una crisis geopolítica puede detonar fallas en la cadena de suministro, un evento climático extremo puede convertirse en un problema de liquidez y reputación.
Como advierte Rob Cusack, Líder Global en Preparación y Gestión de Reclamaciones de Aon, “en la economía hiperconectada actual, una disrupción en cualquier lugar puede convertirse rápidamente en una crisis en todas partes”.
Bajo esta premisa, la encuesta no se limita a enumerar amenazas; también plantea una idea central para los responsables de gestión de riesgos: la complejidad, si se entiende y gestiona de forma integrada, puede convertirse en una oportunidad estratégica.

Fuente: Encuesta Global de Gestión de Riesgos 2025, Aon
- RIESGO CIBERNÉTICO: EL EPICENTRO DEL RIESGO GLOBAL
Ocupa el primer lugar en 2025 y se proyecta que mantenga esta posición hasta 2028. Este liderazgo refleja la creciente dependencia de las organizaciones respecto a la digitalización, la interconectividad y el uso intensivo de datos.
Hoy, los ciberataques no solo afectan sistemas informáticos; ponen en riesgo la continuidad del negocio, la estabilidad financiera, la reputación corporativa y la confianza de clientes e inversionistas. Por tratarse de un riesgo estratégico, Aon sugiere cuantificarlo, integrar la resiliencia cibernética en toda la organización y combinar personas, procesos y tecnología para transformar la seguridad digital en una ventaja competitiva.
- INTERRUPCIÓN DE NEGOCIOS: EL RIESGO SISTÉMICO DE UN MUNDO INTERCONECTADO
Se posiciona en el segundo riesgo global en 2025, aunque se espera que descienda en el ranking hacia 2028. Empero, este riesgo engloba una amplia gama de amenazas: ciberataques, desastres naturales, conflictos laborales, falta de infraestructura, crisis geopolítica y eventos climáticos extremos.
Aon advierte que, en un entorno global altamente interdependiente, una disrupción local puede escalar rápidamente, afectando cadenas de valor completas. Por ello, las organizaciones dedicadas a la gestión de riesgos necesitan de planes de continuidad vivos, revisados de forma constante y alineados con escenarios realistas y dinámicos.
- DESACELERACIÓN ECONÓMICA UN RIESGO PERSISTENTE
Ocupa el tercer lugar en 2025 y se proyecta que ascienda al segundo hacia 2028. Este riesgo está ligado a factores como la inflación, las tensiones comerciales, la volatilidad de los mercados financieros y la inestabilidad geopolítica.
Aon destaca que la resiliencia económica no se logra solo con medidas defensivas, sino mediante liquidez sólida, agilidad organizacional y una gestión estratégica de capital. Las organizaciones que logren adaptarse con rapidez, dice, estarán mejor posicionadas para atravesar ciclos adversos.
- CAMBIO REGULATORIO Y LEGISLATIVO: NAVEGAR LA INCERTIDUMBRE NORMATIVA
En 2025, se mantiene como el cuarto riesgo global. Las reformas en sostenibilidad, privacidad de datos, inteligencia artificial y transparencia salarial están redefiniendo las reglas del juego.
Aon señala que la complejidad regulatoria sitúa este riesgo entre las principales preocupaciones de las empresas globales. No obstante, subraya que una gestión proactiva del cumplimiento puede abrir oportunidades para empresas que se anticipen, desarrollen capacidades internas y participen activamente en el diálogo regulatorio.
- CRECIENTE COMPETENCIA: EL RIESGO DE QUEDARSE ATRÁS
Ocupa el quinto lugar en 2025 y se proyecta que suba al tercero en 2028. La disrupción tecnológica, la escasez de talento y la reconfiguración de cadenas globales están presionando a las organizaciones como nunca antes.
Para Ward Ching, Jefe de Soluciones Estratégicas e Innovación en Aon, “el futuro pertenece a las organizaciones que adopten modelos de negocios flexibles y con visión del futuro”. En ese sentido, las empresas que adopten modelos de negocio ágiles, fortalezcan su propuesta de valor y fomenten la lealtad del cliente podrán convertir la competencia en un catalizador de crecimiento.
- PRECIOS DE MATERIAS PRIMAS Y ESCASEZ DE MATERIALES: UN ENTORNO INCIERTO
Se ubica en el sexto lugar global en 2025 y muestra una tendencia ascendente. Tensiones geopolíticas, eventos climáticos extremos y disrupciones logísticas han incrementado la volatilidad de costos en sectores clave como energía, manufactura y alimentos.
Aon recomienda estrategias de diversificación de proveedores, análisis avanzado y soluciones de transferencia de riesgo para gestionar este riesgo.
- FALLA EN LA CADENA DE SUMINISTRO: LA NUEVA NORMALIDAD
Ocupa el séptimo lugar en 2025 y se espera que descienda en el ranking. Aun así, sigue siendo un riesgo estructural, especialmente en un entorno marcado por conflictos, fenómenos climáticos extremos y amenazas cibernéticas.
Aon enfatiza que las cadenas de suministro diseñadas solo para la eficiencia son vulnerables. El nuevo paradigma exige equilibrar eficiencia con resiliencia, priorizando la transparencia, la redundancia y la adaptabilidad.
- DAÑO A LA REPUTACIÓN O MARCA: EL RIESGO AMPLIFICADO
Se posiciona como el octavo riesgo global. En la era digital, la información se amplifica rápidamente y un incidente operativo puede escalar en cuestión de horas.
Aon señala la importancia de integrar la gestión del riesgo reputacional en su estrategia global, cuantificar su impacto potencial y establecer mecanismos preventivos que fortalezcan la confianza de los grupos de interés.
- VOLATILIDAD GEOPOLÍTICA: LO IMPREDECIBLE COMO CONSTANTE
Por primera vez desde 2007, la volatilidad geopolítica ingresa al top 10 de riesgos globales, con una tendencia clara al alza. Conflictos armados, elecciones polarizadas, tensiones comerciales y agitación comercial generan un entorno impredecible.
Aon recomienda un enfoque dinámico de toma de decisiones, apoyado en análisis de escenarios y transferencias de riesgos para enfrentar este desafío.
- FLUJO DE CAJA Y LIQUIDEZ: LA BASE DE LA RESILIENCIA
El riesgo de liquidez regresa al top 10 en 2025. La inflación, las tasas de interés fluctuantes y la competencia intensificada dificultan la previsión financiera.
Aon alerta que un flujo de caja deficiente puede paralizar operaciones y limitar la capacidad de inversión. Por ello insiste en la importancia de tecnologías financieras, prevención de fraude y estrategias de capital de trabajo para fortalecer la resiliencia.

CONVERTIR LA VENTAJA EN OPORTUNIDAD
La encuesta de Aon deja una conclusión contundente: la gestión de riesgos ya no es una función de soporte, sino un pilar estratégico del liderazgo organizacional.
Las organizaciones que adopten un enfoque proactivo, basado en datos, gobernanza sólida y resiliencia transversal estarán mejor preparadas para enfrentar la incertidumbre y, también, podrán transformar la complejidad en una palanca de crecimiento sostenible. Así las cosas, la gestión de riesgos, lejos de ser un ejercicio defensivo, se consolida como un componente central de la estrategia empresarial moderna.
Por su experiencia, capacidad operativa y gestión profesional del siniestro, SINESTRY transforma la gestión del riesgo en una ventaja estratégica. ¡Contáctanos!